Patógenos

Toxoplasma

  • DESCRIPCIÓN

 

El Toxoplasma gondil, un protista del filo apicomplejos. Toxoplasma pertenece al supergrupo Chromalveolata, primer rango Alveolata y en el segundo rango a los Apicomplexa, que incluye a los géneros Eimeria, Isospora y Criptosporidium, un grupo de parásitos en los cuales la esquizogonia y la esporogonia tienen lugar exclusivamente en células epiteliales del intestino en un solo hospedero (coccidias homoxenos). El Toxoplasma se caracteriza por la esquizogonia y esporogonia que tienen lugar en el epitelio intestinal de un hospedero (los felinos) y por una reproducción asexunda que puede ocurrir en cualquier tejido y en un espectro amplio de hospederos (heteroxeno facultativo). Es un parásito intracelular obligado. La toxoplasmosis puede causar infecciones leves y asintomáticas, asi como infecciones mortales que afectan mayormente al feto, recién nacidos, ancianos y personas vulnerables por su condición de inmunosupresión. La enfermedad es considerada una zoonosis, es decir, existe normalmente en otros animales, pero puede ser transmitida a seres humanos. De hecho, los hospedadores definitivos son los miembros de la familia Felidae: y de ésta, sólo en 2 géneros que incluyen 7 especies, entre ellas el gato (Felis catus, Felis domestica).

 

  • FORMA DE CONTAGIO

 

Además de la fuente de infección primaria, que son las heces del gato como huésped definitivo, la infección en humanos puede provenir de la ingestión de carne cruda, mal cocida o la manipulación de estos alimentos (aunque luego se cocinen muy bien) por contaminación de las manos, titensilios de cocina, etc. Se sabe que el parásito cruza la placenta pudiendo transmitirse al feto, si la madre se infecta por primera vez durante el embarazo. Si la infección ocurrió antes de quedar embarazada, el nuevo bebé no puede ser infectado. El riesgo es menor si la infección ocurrió en las últimas semanas de gestación. Con muchisima menos frecuencia, el parásito puede ser transmitida por transfusion de sangre, o trasplante de órganos.

 

Las fuentes de infección más importantes son: el contacto con gatos (sobre todo los menores de seis meses, pues el gato más viejo adquiere inmunidad y luego no transmite la infección), el consumo de carne poco cocida (de pollo, res o cerdo, la importancia de cada una varia de una región a otra) y el consumo de agua no filtrada o sin hervir.

 

  • HABITAT

 

Sólo el gato puede excretar ooquistes en sus heces. Aunque el parásito puede infectar prácticamente todos los animales de sangre caliente, en ellos no ocurre el ciclo definitivo, solo lo albergan en sus tejidos y para poder contaminarse de estos animales se debe consumir la carne poco cocida.

 

  • ENFERMEDAD

 

Más del 80% de las infecciones son asintomáticas. La toxoplasmosis puede ser aguda o crónica, sintomática o asintomática. La infección aguda recientemente adquirida suele ser asintomática en niños mayores y adultos; y en caso de presentar síntomas y signos (enfermedad aguda) estos suelen ser de corta duración y autolimitados, como una gripe o mononucleosis, dolor de cabeza, dolores musculares, inflamación de los ganglios linfáticos, etc. En la mayoría de los casos persiste como quistes en los tejidos, pero la persona no suele tener manifestaciones clinicas (infección crónica), pero en otros casos se presenta con formas clinicas persistentes o recurrentes (enfermedad crónica). También puede provocar tinnitus y mareos.

 

Se suelen diferenciar cuatro grandes categorias clinicas en el estudio de la toxoplasmosis:

 

  1. Toxoplasmosis aguda adquirida en el paciente inmunocompetente, pudiendo cursar con un cuadro subclinico y por lo tanto sin sintomas, haciendo que el paciente no tenga conocimiento de la infección. Cuando aparecen sintomas son generales, confundiéndose con una gran gama de posibles infecciones benignas y de rápido curso, pudiendo provocar: linfadenopatia, fiebre, mialgia y malestar general.

 

 

  1. Toxoplasmosis aguda adquirida o reactivada en el paciente inmunodeficiente, las formas clinicas más severas, incluyendo leucemia, enfermedades del tejido conectivo, los cuales pueden manifestarse en un 40% de pacientes con SIDA, per ejemplo. Los pacientes con terapias inmunosupresoras (glucocorticoides, por ejemplo) como para prevenir el rechazo de un órgano trasplantado o el tratamiento de una enfermedad autoinmune, pertenecen a este grupo de alto riesgo.
  2. Toxoplasmosis ocular, como resultado de una infección congénita (aunque los signos aparezcan al cabo de varios años) con retinitis necrotizante, uveitis y ocasionalmente retinocoroiditis.
  3. Toxoplasmosis congénita.

 

Recientemente se han identificado polimorfismos para el gen que codifica para una proteina transportadora de ATP, la ABCA4 subfamilia A, y mayor probabilidad de enfermedad ocular y cerebral y con polimorfismos en el gen COL2A1 que codifica para colágeno tipo II (predominante en tejido ocular) y mayor probabilidad de compromiso ocular en niños con infección congénita por Toxoplasma

 

Dentro de cualquiera de ellas las manifestaciones clínicas no son específicas y los métodos diagnósticos pueden prestarse a diferentes interpretaciones. •

 

  • PUNTOS DÉBILES

 

La transmision de la toxoplasmosis se puede prevenir evitando: comer carne sin cocerla bien (la carne se debe cocinar hasta que cambie de color), manipular o tener contacto con las heces de gato que interactúen con ratones o ratas u otros animales infectados (es decir, no todos los gatos son sujetos de riesgo), contaminación de cuchillos, y otros utensilios al preparar came infectada, beber agua contaminada, ingerir la leche no pasteurizada; especialmente de cabra, aceptar la donación de organos infectados (caso que es muy poco frecuente fuera del mercado negro). Un brote epidémico en marzo de 1995 en Vancouver, Canadá, fue relacionado con la contaminación del reservorio de agua de la ciudad por un félido salvaje. En Brasil en 2004 una encuesta epidemiológica relacionó también el consumo de agua no filtrada con infección en estratos socioeconómicos desfavorecidos. Es posible que, como en el caso de Giardia o Cryptosporidium, la cloración no sea suficiente para eliminar el Toxoplasma en aguas tratadas y se requiera la filtración para reducir la transmisión. Estos nuevos datos colocan a la toxoplasmosis como enfermedad de transmisión hídrica lo que puede explicar su gran diseminación y la gran cantidad de casos que no se pueden relacionar con factores de riesgo conocidos. En un estudio en Colombia 21 se encontró que en las gestantes del Quindio el 25% de los casos con toxoplasmosis en el embarazo se atribuyó a tener gatos menores de 6 meses en la casa, 25% a consumo de carne poco cocida y el tomar agus de bolsa o botella redujo el riesgo en un 50%. Es decir, esto sugiere que hasta el 50% de los casos pueden ser debidos a consumo de agua de la llave. Estos datos indican que la toxoplasmosis transmitida por agua puede estar provocando la mayoria de casos, y por consiguiente, se requieren sistemas de monitoreo para la misma. Las mujeres embarazadas deben evitar consumir carne cruda o mal cocida, lo que incluye embutidos, jamón serrano, chorizo, sushi, entre otras y lavar adecuadamente las verduras y hortalizas asi como tener especial cuidado e higiene de los animales domésticos.

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