Preguntas Frecuentes

¿Es doloroso o peligroso?

Ya hemos mencionado que el Biomagnetismo es seguro, al menos que este involucrado en un tratamiento de quimioterapia.
Si usted alguna vez ha sostenido imanes en sus manos, usted sabe que esta sosteniendo una fuente de energía que realmente no provoca ninguna sensación.La mayoria de las personas no pueden percibir el campo de energía que estos expiden al menos que los pongan cerca de otro imán o material metálico (ferroso) y hasta entonces pueden sentir la reacción – el alejamiento o el jalón de los imanes.
Los imanes no causan dolor. Si lo causaran, no serían tan populares entre los niños que les fascina jugar con imanes.
El Biomagnetismo es beneficioso y no es peligroso.
Es un método natural, seguro, no químico, no quirúrgico y efectivo para ayudar a la gente a alcanzar sus metas de salud. Por esa razón, aun los niños aprecian y les encanta esta terapia.
Aunque los imanes por si solos no causan dolor, algunas personas podrían experimentar un ligero malestar durante la sesión.
Esto no es debido a los imanes o la fuerza magnética, es simplemente porque el organismo se está ajustando por si mismo.
Por ejemplo, algunas personas con tumores han dicho que sintieron un poco de molestia en el área del tumor, pero usualmente sólo dura unos cuantos minutos y para cuando la sesión ha terminado el dolor ya se ha ido.
Si la persona siente cualquier malestar en su primer visita, vale la pena mencionar que no existe tendencia alguna que indique que lo volverá a sentir durante sus siguiente terapias.
Aunque este dolor pudiera asustar a algunas personas, es importante tener en mente que se está dando una respuesta curativa. En este caso, el dolor no significa que su salud está empeorando, sino que significa sanación – balance bioquímico.
Entre más desequilibrada está una persona, hay más probabilidad de que perciban cambios internos conforme su organismo se va adaptando a un nuevo estado, normal y más saludable.
Las siguientes son algunas sensaciones de las más comunes que la gente experimenta: ruidos digestivos (como gárgaras/gorgoteos), tirones involuntarios (brazos, piernas, cuerpo entero), sensación de cosquilleo, incremento temporal en dolor, calor, frio, relajación extrema con ganas de dormir, ansiedad, percibe colores más brillantes, inesperados recuerdos y emociones vienen a su mente y mucho más que las palabras no pueden describir, pero como puede ver, no son dañinas o para que le den miedo.